No hay...
Algo concreto en qué creer,
ningún poder al que rezar.
No hay...
Algo certero para distinguir
cuando hago bien o mal.
No hay...
Un filtro que procese ideas incoherentes,
una guía que estructure la locura de mi mente.
No hay...
Un sistema que organice el caos persistente,
una retórica que una a todos de modo convincente.
Sin nada en que sostenerme
desaprendo lo heredado en programación.
Tabula rasa en civilización decadente
para condicionarme y ser como los demás.
No hay libertad, todo es una ilusión.
La cultura y la tradición
son nuestra autómata subyugación.
No hay verdad, excepto el dolor.
El sufrimiento es lo que define
qué es deseo y qué realidad.
No hay...
Nada de sustancia en el orden establecido,
la burocracia sólo controla el disgusto oprimido.
No hay...
Nada de esencia en los discursos repetidos,
todo enfatizan menos la trecha entre pobres y ricos.
No hay...
Un plan elaborado para alcanzar un futuro positivo,
la tendencia es la misma, un planeta extinto.
No hay...
Una alternativa para lo que destruimos,
cuando llegue la carencia, ¿quién sobrevivirá el abismo?
Sin nada que me despierte
del perenne sueño colectivo.
Relativo será el espacio/tiempo,
pero la gravedad nos lleva al mismo sitio.
No hay libertad, todo es una ilusión.
La cultura y la tradición
es nuestra autómata subyugación.
No hay verdad, excepto el dolor.
El sufrimiento es lo que define
qué es deseo y qué realidad.

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