La vida es fugaz.
Efímera es la verdad.
Variable es la sociedad.
Ese es el dilema de existir.
Ausentes están los dioses.
Indescifrables son las contestaciones.
Vacías están las religiones.
Ese es el dilema de existir.
Y seguimos siendo esclavos
de un ayer siempre abarrotado
de ideas e ilusiones.
Tratamos de sustituir lo sagrado
por algo mucho más humano
y retornar al siglo de las luces.
No hay calma después de la tempestad.
No hay secretos por revelar.
El destino por tí escogerá.
Ese es el dilema de existir.
Sólo hay vestigios de fe.
Estamos entre el mal y el bien.
Como dioses vos seréis.
Ese es el dilema de existir.
Mata a uno y salva a millones.
Mata a otro y desgracia a billones.
Toda decisión tiene ramificaciones.
La vida es una en 108 posibilidades.
La vida es ninguna si no evolucionaste.
Dios da y quita...
Tú pides y quitas...
Tú exiges y quitas...
Tú reclamas y quitas...
Entre el ser y no ser.
Entre el pensar y el hacer.
Entre el porqué y el saber.
Allí se encuentra el dilema de existir.
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