Una luz de significado en la oscuridad del mero existir.

"As far as we can discern, the sole purpose of human existence is to kindle a light of meaning in the darkness of mere being." - C.G. Jung

viernes, 15 de julio de 2011

Muerte y afliccion.

    Muerte, aflicción y luto

    *-- Muerte:
    Uno de los mayores misterios de la vida es que esta termina en la muerte. Una de las funciones más importantes de la religión es ayudarnos a entender este hecho inevitable. Desde un punto de vista materialista, la muerte es extinción. La muerte es vista solamente como la aniquilación del cuerpo. El alma sobrevive en una vida más allá. En algunas tradiciones, el alma reencarna en otro cuerpo humano. Regularmente, la muerte es vista como un momento en el que se juzga lo que hemos sido en vida. Este juicio decide el destino del alma después de la muerte, ya sea experimentando una existencia purgatorial purificadora o una existencia celestial satisfactoria. Nuestra condición en el más allá de nuestra vida en el presente.
    Las escrituras nos instan a no apartar los ojos del fin ineviteble, sino que vivamos con una conciencia de la muerte. La muerte no es una tragedia insignificante, más bien le da significado a la vida. Pensar en la muerte nos ayuda a realizar el valor de la vida. Nos permite ver claramente lo que es importante y lo que es trivial. La espiritualidad nos enseña a no preocuparnos con las cosas transitorias de la vida que debemos dejar a la hora de la muerte, en cambio, nos enseña a desarrollar aquellas cualidades que continuarán beneficiándonos en la vida más allá.
    En última instancia, la dualidad entre vida y muerte puede trascenderse con la visión de la esencia única de Dios. No tenemos que esperar la muerte para experimentar eso. Si dejamos morir al ser separado mientras vivimos, la sabiduría iluminada verá por encima de todo opuesto, incluyendo vida y muerte, y conocerá lo que es inmortal y lo que es permanente. Los maestros zen enseñan que "mientras se vive, se un hombre muerto." Los Sufis dicen, "muere antes de morir." San Pablo escribió, "Yo muero diariamente." El filósofo griego Sócrates dijo que toda filosofía es una meditación sobre la muerte. Un hombre que ya ha "muerto" no siente miedo de la muerte ni atracción por la vida. Él sabe cómo ser conciencia pura -- el testigo eterno de todo.

    *-- Contemplar la muerte:
    A menudo se ve a la muerte como un tema incómodo que es mejor evitarlo. El Hadith musulmán enseña a vivir con la conciencia de que la muerte nos puede visitar en cualquier momento. Los institutos hindúes de Vishnú señalan la naturaleza ineludible de la muerte, la cual llega inevitablemente cuando el karma del alma de una existencia previa se ha agotado. El Majjhima Nikaya budista le aconseja a los monjes a pasar el tiempo junto a cuerpos muertos y a contemplar que sus cuerpos sufrirán el mismo destino. Al vivir con muerte, el observador espiritual no se engaña a si mismo con un sentido falso de permanencia. Es incierta la formay el momento de la muerte, pero es seguro que ocurrirá. La espiritualidad nos enseña a prepararnos para esta eventualidad que es el cumplimiento de la vida, a ser concientes mientras estemos sanos del cuerpo corruptible que habitamos, para que cuando lleguen la enfermedad y la muerte no sea esto un shock completo ni un reto espiritual. No es macabro habitar en lo muerto. Esto puede disminuir nuestra identificación con el cuerpo mortal y despertar un conocimiento intuitivo del alma inmortal. Al enfrentar el miedo a la muerte, se vence este miedo.

    "Recuerda que aquel que le tema a la muerteno escapará de ella,
     y aquel que aspire a la inmortalidad no la alcanzará."
    (Islam: Nahjul Balagha, sermón 43)

    "En la tarde no esperes a vivir hasta la mañana y en la mañana no esperes la tarde.
    Mientras estés en buena salud, prepárate para la enfermedad y mientras vivas
    prepárate para la muerte."
    (Islam: Hadith #40 del An-Nawawi)

    "Sé de un espíritu excedentemente humilde
    ya que el final del hombre es el gusano."
    (Judaísmo: Abot 4.4)

    "Lo que le espera al hombre en la muerte
    no se lo espera ni se lo imagina."
    (Heráclito)

    *-- Muerte y vida:
    Las escrituras enseñan que somos apenas visitantes temporeros en este mundo y que deberíamos usar nuestras vidas para prepararnos para lo que nos aguarda en la muerte. En el Nuevo Testamento, Jesús nos aconseja a guardar nuestros tesoros en el cielo y no aquí en la tierra ya que los perderemos inevitablemente. El Adi Granath recomienda que seamos gente de negocios astutas que comercie solamente por comodidades que nos puedan acompañar después de la muerte. ¿Qué es lo que podemos llevar? Obviamente, nada que exista en el mundo externo y objetivo. La riqueza espiritual es a largo plazo una mejor inversión que la fortuna material más grande.

    "Todo cuerpo humano es algo prestado por Dios.
    ¿Con qué mentalidad estás usando el tuyo?"
    (Shinto: Tenrikyo. Ofudesaki 3.41)

    "Confucio dijo, 'Una vez escuchado el Camino (Tao) en la mañana,
    uno puede morir contento en la tarde.'"
    (Confucionismo: Analectos IV 8)

    "No guardes tu tesoro en la tierra donde las polillas y el polvo
    lo consumirán, y donde ladrones podrán robárselo. Mas guarda
    tus tesoros en el cielo donde las polillas y el polvo no lo podrán
    consumir, y donde los ladrones no podrán robárselo. Ya que
    donde esté tu tesoro, allí también estará tu corazón."
    (Cristianismo: Mateo 6: 19 - 21)

    *-- Un viaje personal:
    La guía budista de la forma de vida del Bodhisattva nos advierte que la muerte no esperará a que estemos listos. Cuando llegue, todos los males que hemos hecho habrán sido sin sentido y todos los placeres serán como sueños fugaces. Aunque los amigos y enemigos hallan perecido, las acciones malas que hayamos a costa suya han sembrado las semillas kármicas de lo que nos espera más adelante. La muerte es una revaluación radical de lo que hemos hecho y de lo que hemos sido. Es un viaje que debemos enfrentar solos. Aunque estemos rodeados de nuestros seres queridos en nuestros lecho de muerte, ellos no serán capaces de ayudarnos. Solamente el entendimiento espiritual, el cual podríamos haber ignorado trágicamente, nos será de apoyo durante la experiencia de la muerte.

    "Solo cada uno ha nacido; solo morirá;
    solo disfruta de las recompensas de su virtud;
    solo sufrirá el castigo por sus pecados."
    (Hinduísmo: Leyes de Manu 4.240)

    "El desconfiable señor de la muerte no espera que las cosas se hagan
    o deshagan; ya sea que esté enfermo o sano, este lapso de vida fugaz
    es inestable. Al no tener entendimiento de esto, he cometido varias formas
    de mal a costa de mis amigos y enemigos. Pero mis enemigos serán nada.
    Mis amigos serán nada. Yo también seré nada. Del mismo modo,
    todo será nada."
    (Budismo: Shantiveda 2.33 - 41)

    *-- Aflicción y luto:
    La muerte de un ser querido es acompañada usualmente por una sensación poderosa de aflicción. Una presencia física valorada con la cual nos hemos familiarizado es removida de repente de forma final, y quedamos sumergidos en una sensación de que todo es impermanente. El lamento Nahuatl comunica hermosamente lo conmovedor de dicha pérdida y la necesidad desesperada de conectar con los difuntos.
    La aflicción nos despierta en la naturaleza transitoria de la vida y puede llevarnos a un entendimiento intuitivo profundo del amor que trasciende la muerte. Chuang Tzu expresa dicho entendimiento. Él no se altera por la muerte de su esposa porque entiende los cambios naturales e inevitables por los que debemos pasar y enfrenta la muerte con aceptación y confianza.

    "Ahora ha habido otro cambio y ella está muerta.
    Es como la progresión de las cuatro estaciones,
    primavera, verano, otoño, invierno.
    Ahora ella se acostará dentro de un gran cuarto.
    Si yo fuera a seguirle chillando y sollozando,
    demostraría que no entiendo nada sobre el destino.
    Así que me detuve."
    (Taoísmo: Chuang Tzu)

    *--Sobrevivencia impersonal:
    Algunas tradiciones espirituales sugieren una sobrevivencia impersonal sobre la muerte. Las escrituras judías relatan que el rey David siguió viviendo después de la muerte a través de las buenas obras de sus hijos. Un poema Mali ve a la muerte como el convertirse en parte de la naturaleza. Ellos continúan existiendo en los sonidos del viento, en el llorar de los infantes, en las rocas y en el bosque. No están muertos, están vivos en todas partes.

    "Los rabinos preguntaron, '¿Por qué la Biblia, al relatar
    la muerte de David dice: Y David durmió con sus padres...
    ¿Por qué no dice: Y David murió?' 'Porque, contestó el sabio,
    David dejó un hijo que andó por los caminos buenos de su
    padre y que continuó con sus actos nobles; debido a eso,
    David no estaba realmente muerto, sino que vivió a través de
    las buenas obras de su hijo'."
    (Judaísmo: Baba Batra 116A)

    *-- Sobrevivencia del alma:
    La mayoría de las religiones enseñan que, aunque el cuerpo muere, no muere la conciencia que le habitó. La muerte no es extinción, sino el comienzo de una nueva vida. La escritura judía ve a la muerte como el final de la batalla contra nuestro impulso para pecar y como la entrada hacia un mundo sin pecado. El cuerpo es una carga de la cual la muerte nos libera. El Corán ve el retorno natural de la vida a las tierras estériles cuando llega la lluvia como una señal de Alá de la realidad de nuestra propia continuación después de la muerte.

    "De entre todas sus señales, está esta;
    puedes ver la tierra estéril y desolada,
            pero cuando Él le envía lluvia, se llena de vida
    y aumenta la cosecha. De verdad, aquel
    que le da vida a la tierra muerta, de seguro
    puede darle vida a los hombres que han muerto.
    Porque Él tiene poder sobre todas las cosas."
    (Islam: Corán 41 - 39)

    *-- Encarnación:
    La ciencia materialista enseña que la conciencia es producto del cerebro humano y que cuando el cuerpo muere se finaliza esa conciencia. Por otro lado, le espiritualidad enseña que la conciencia sobrevive a la muerte porque el ser humano no es un cuerpo conciente, sino una conciencia encarnada. El cuerpo es un caparazón mortal el cual contiene o expresa una conciencia inmortal. La religión japonesa Seicho-no-le, describe al cuerpo como un capullo hecho de hilos de conciencia los cuales cubren el alma. Un alma escapa del cuerpo al morir tal como lo hace una mariposa cuando vuela libre de su capullo. Esta imagen también la usaron los antigüos griegos, quienes llamaron al alma 'psiquis', que también significa 'mariposa'.

    "El nacimiento no es el comienzo de la vida, solamente
    es el comienzo de la conciencia individual. El cambio hacia
    otro estado no es la muerte, sólo es el final de la conciencia.
    Muchas personas ignoran la verdad y por eso le temen a la
    muerte, creyendo que esta es el mayor de todos los males.
    Pero la muerte es apenas la disolución de un cuerpo
    desgastado. Nuestro tiempo de servicio como guardianes
    del mundo culmina cuando nos liberamos de los lazos
    con el cuerpo mortal, y restaurados, limpios y purificados,
    continuamos hacia nuestra condición original de nuestra
    naturaleza superior."
    (Religión antigua: Hermética)

    *-- Reencarnación:
    Los hindúes, budistas, paganos de la antigüedad, muchas de las tradiciones indígenas y sectas en todas las religiones, enseñan la doctrina de la reencarnación. Ellos creen que después de una breve estancia en la dimensión más allá de la muerte, el alma regresa en un nuevo nacimiento humano. El texto hindú Srimad Bhagavatam describe que en el momento de la muerte el alma ve momentos de su vida pasada a través de su conciencia. Este tipo de experiencia ha sido relatada por mucha gente que ha muerto físicamente por un período de tiempo corto y regresa para luego contar lo ocurrido - la llamada experiencia cercana a la muerte. Esta revisión de la vida se describe comúnmente como cierta clase de juicio propio, esto cuando el alma es conciente de todo lo que ha sido y hecho, y de las consecuencias de sus pensamientos y acciones.
    El sabio pagano Empédocles escribió, "Porque ya he sido antes un niño, una niña, un ave y un pez tonto del mar" (Fragmento 117). Ese es un ejemplo de lo que se conoce como transmigración, lo que también ha sido expresado por el poeta sufi Rumi. Este relata que la conciencia evoluciona a través de muchas encarnaciones comenzando en formas de vida primitivas antes de alcanzar finalmente el nacimiento humano, lo que le da la oportunidad de despertar completamente y volverse iluminado. Una vida bien vivida hace que el alma avance en esta escalera evolutiva, mientras que una vida mala puede causar un retraso y la reencarnación en un animal. Aquel que se percata y conoce a Dios en esta vida no tendrá que reencarnar. Su viaja habrá finalizado y no necesitará un cuerpo con el cual seguir evolucionando.

    *-- Trascendiendo la vida y la muerte:
    De acuerdo a las tradiciones místicas de todas las religiones, la verdad última se encuentra más allá tanto de la vida como de la muerte, mientras se está conciente de una como de la otra. Una historia budista relata cuando un hombre escuchó un fragmento de la enseñanza verdadera que explica que todo es impermanente y cambiante. Él quiere escuchar más, pero debe prepararse primero para ofrecerse a sí mismo completamente. Sólo cuando él está dispuesto a morir es que las enseñanzas se completan y, por ende, entiende que hay algo que trasciende tanto la vida como la muerte. Sin embargo, este no muere, sino que es recibido por un dios radiante. En esta historia, las enseñanzas son reveladas por un dios que se ha disfrazado como un demonio para probar la sinceridad de la resolución del que busca la verdad. Este cuento es una metáfora del mundo en el cual vivimos; nos enseña que todo es impermanente, incluso nosotros mismos.
    Sólo cuando entendemos y aceptamos genuinamente esta verdad, es que serán reveladas el resto de las enseñanzas para que sepamos cuales son las cosas que nunca cambian - lo que no cambia es la conciencia, o sea, el testigo de todo. Cuando descubrimos eso, no experimentamos extinción, sino que sabremos la verdadera naturaleza inmortal del humano.
    Chuan Tzu explica que las cosas impermanentes y transitorias existen y dejan de existir dentro del espacio y el tiempo. Pero el tiempo y el espacio también son inpermanentes y no cambian. La conciencia pura no existe dentro del espacio ni el tiempo, sino que es ilimitado en existencia como el espacio y eternamente continuo como el tiempo. La conciencia llega a una existencia personal temporera en el nacimiento y se marcha con la muerte. Aquello por lo cual llega y se va no tiene forma. Es 'la puerta de Dios'. Es el que experimenta, el testigo, el 'soy' - el 'ser'.

    "Dios no muere,
    por lo tanto, yo no moriré."
    (Religión indígena: Proverbio Akan de Ghana)

    "El nacimiento no es el comienzo, la muerte no es el final.
    Hay existencia sin limitaciones; hay una continuidad
    sin punto de partida. La existencia sin limitación es el espacio.
    La continuidad sin punto de partida es el tiempo.
    Hay nacimiento, hay muerte, es la continua sucesión,
    está el entrar. Aquello por lo cual uno entra y sale sin ver su
    forma, eso es el portal de Dios."
    (Taoísmo: Chuang Tzu 23, p. 234)

No hay comentarios:

Publicar un comentario