Te convencen de mi expulsión del paraíso.
Te amedentran con el cuco, el enemigo.
Arrepiéntete o te atrapa el dragón,
no caigas en el mundo del ángel que cayó.
Abre orejas a la información que te brindo,
palabras de posesión en un despiste.
Dime Diablo, llámame traidor,
pero es hora de escuchar esta versión.
El enemigo está en tí,
tu corazón te lo revelará.
El enemigo está de pie,
sus pisadas tú darás.
Mi caída se ve en tu vanidad,
en tus prejuicios, en tu falsedad.
Si tu Adán su desnudez cubrió
fue para tapar su rostro, en esa cara estoy yo.
Yo descanso en el Reino mismo,
estoy en tus actitudes desde que naciste.
Mil años pasarán antes de retornar a mi prisión,
la corrupción de alma humana es mi retribución.
El enemigo tiene nombres, muchos por enumerar,
y el más apropiado es 'Humanidad.'
Ese enemigo eres tú en cualquier momento.
Ese enemigo, lo quieras o no, te va consumiendo.
Contigo van la bondad y la maldad.
Y me retiro, al escritor lo van a exorcisar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario